Mujeres en nuestra historia

Las misioneras de Comboni cuentan…

Recientemente, el “Studium” Madri Nigrizia – encargado de la publicación de nuestros ducumentos históricos – ha entregado a la prensa el primer volumen de una colección biográfica comboniana, al femenino, que pretende ser completa. Porque nuestra historia es un historia que merece ser contada. No es solo nuestra. Es la historia de la iglesia, pertenece a todo el pueblo de Dios. La narración de hermanas como estas – comentava el periodista Arnaldo Cipolla, de la Stampa, después de haber encontrado en Jartum a Elisabetta Venturini y a Caterina Chincarini – una vez que se conozca en Italia, hará bien a la fe, ayudará a crecer, a mirar a personas y sucesos desde otra perspectiva, desde otro punto de vista…

Así pensaba también, por lo que nos resulta, Carla Troenzi, una de nuestras primeras superioras generales. En una carta con fecha del 13 de enero del 1947, por ejemplo, se puede leer más o menos así:

“Muy queridas hermanas, es mi deseo poner en vuestras manos, sobre todo en las manos de las más jóvenes, libros especiales, libros capaces de formar la vida de la misionera a esa virtud sólida que urge tanto, en nuestra vida.  

Pienso que no podré hacer nada mejor para lograr este fin, que interesarme en hacer publicar la “historia” de muchas hermanas que nos han precedido y que ahora resplandecen de gloria purísima… Muchos nombres se asoman en  mi memoria: Maria Bollezzoli, Giuseppa Scandola, Costanza Caldara, Francesca Dalmasso, Pierina Stoppani…

Por consiguiente ruego vivamente a todas las hermanas que saben algo, quieran ponerlo por escrito*  indicando, si es posible, las fechas y los lugares de los hechos…

Recomiendo de acompañar los escitos  con bellas fotografias”…

Veinte años después, el Concilio Vaticano II diría lo mismo: Ir a las raíces, volver a las fuentes, hacer memoria de personas y acontecimientos, quiere decir también reencontrar nuestra identidad cristiana, comprender mejor el porqué de nuestra vida, iluminar el camino a seguir en un mundo que parece dejarse envolver cada vez más por las tinieblas y la confusión…

Por lo tanto os invitamos, a deshojarcon nosotras nuestro Libro de la Misión, las Actas de nuestra Historia. No nos limitaremos al primer volumen de la colección biográfica. Con tranquilidad llegaremos también  al segundo  anche nel secondo, y ojalá al tercero, que están en preparación … Mes tras mes, durante todo este año, focalizaremos  la semblanza de una misionera, escucharemos su voz, riviviremos con ella alegrías y fatigas del “trabajo” misionero…


* Por nuestra parte, quisieramos dirigir la misma apelación a todos,  parientes y amigos , que tuviesen recuerdos  o cartas de las misioneras ya desaparecidas. Entregarlos al archivo, es la forma mejor para conservarlos y darlos a conocer…