Los Misioneros Combonianos del Corazón de Jesús (mccj) de toda Europa han vivido estos días la “Asamblea Europea Misión”. Del 6 de junio hasta el 12 han sido días de oración, reflexión, de compartir experiencias y buscando juntos pistas para un camino evangelizador más coherente en estos momentos que estamos viviendo en la misión en Europa.
A este encuentro han participado algunos miembros de la Familia Comboniana que fueron invitados para esta ocasión: Alberto de la Portilla representando a los Laicos Misioneros Combonianos, Maria Luzia Ziliotto Misionera Secular Comboniana y María del Prado Fernández Martín, Misionera Comboniana que trabaja en el sector de la Animación Misionera en España.
A través del método “Ver, juzgar, actuar” los Misioneros Combonianos expusieron las actividades que están realizando en los distintos países y según las distintas áreas de trabajo: Animación Misionera, Mass-Media, JPIC-Migrantes, Familia Comboniana, Pastoral en parroquias… Más tarde se visitaron varias experiencias que ya se están realizando en Italia: El centro Talitha Kum para prevención de la prostitución, el centro ACSE (Asociación Comboniana servicio emigrantes) que acoge a migrantes, el proyecto Laudato Sii y la parroquia Mártires de Uganda. Estas visitas estaban destinadas para poder analizar lo que tienen en sí mismas y que les hacen ser experiencias de comunión.
La reflexión se vio enriquecida con diversas conferencias. La teóloga italiana Serena Noceti habló sobre “Sinodalidad y Ministerios de la Misión en Europa”. Después de realizar un análisis profundo de la realidad y los desafíos que la Iglesia en Europa está viviendo, ofreció pistas para un camino eclesial nuevo donde señaló la dinámica de “regenerar juntos” teniendo como punto de vista el diálogo, la creatividad y “el deber de cambiar”.
Monseñor Roberto Repole, por video conferencia, hablo de “La misión en Europa entre teología y eclesiología” y se detuvo a explicitar la misión como un DON recibido, aceptado con gratitud y ofrecido a los demás.
Días de trabajo intenso, de grupos de trabajo por áreas de actividad… y todo en un clima fraterno, sereno, sin miedo a exponer las propias dificultades. Este encuentro termina con la redacción de un documento final que deberán seguir trabajando en los diferentes países y en el cual había propuestas muy concretas de actuación.
Un estilo de trabajo profundo, sinodal y que no ha perdido ni un instante la mirada a la misión a la que están llamados, aquí y ahora, en Europa.
Mª del Prado, Fernández Martín (España)






