La 75ª Semana Española de Misionología, con el tema “Mujer y Misión“, está teniendo lugar estos días en la Facultad de Teología de Burgos (3-6 de julio de 2023). Durante este encuentro, se abordan diversos aspectos relacionados con el papel de la mujer en la misión de la Iglesia.
Las ponencias dieron inicio el pasado 3 de julio con un estudio exegético del discipulado femenino en la Escritura, a través de los relatos evangélicos de la muerte y resurrección de Jesús. Además, se analizó la caridad y el servicio como dimensiones reveladoras de la cara materna de la Iglesia. El día concluyó con una mesa redonda donde tres misioneras compartieron su experiencia de vida en países de mayoría musulmana.
En los próximos días, se tratarán temas como las santas mujeres misioneras, la importancia de la mujer en el mundo, el compromiso de la mujer con la evangelización en la vida cotidiana y la visión futura de la mujer y la misión. También se llevará a cabo una mesa redonda sobre el papel de las mujeres en la construcción de un mundo más humano.
En este contexto, la pequeña comunidad eclesial de Marta, María y Lázaro, que se reúne en torno a Jesús para celebrar la vida y la amistad, sirve como fundamento bíblico para reflexionar sobre la cara materna de la Iglesia en el ámbito misionológico. Las hermanas Marta y María se mueven entre la caridad y el servicio, la mística y la profecía. A través de su liturgia gestual de cuidado, compasión y ternura, reflejan la relación profunda que las une con el Maestro y testimonian su fe.
A lo largo de la historia de la Iglesia, las mujeres han desempeñado un papel significativo, revelando la cara materna de Dios y contribuyendo formal e informalmente a la teología y la evangelización. El Papa Francisco ha articulado una visión de la misión en términos de mística y profecía, y su exhortación apostólica Evangelii Gaudium refleja muchos aspectos de la ministerialidad femenina en su compromiso diario de involucrarse, acompañar y proteger la vida en todas sus etapas.
Es importante destacar que la maternidad no debe caer en el maternalismo, que genera dependencia, ni en un excesivo interés por las grandes estructuras o proyectos sociales. La misión se fundamenta en la Trinidad y a la Trinidad retorna. Además, se reconoce la necesidad de una mayor y más cualificada preparación de las mujeres en el campo de la teología y la Escritura, con el objetivo de lograr una Iglesia y una Teología más inclusivas.
El rostro materno de la Iglesia a menudo permanece velado en el silencio, imperceptible pero indispensable, al igual que todo lo que nace del Espíritu. Siguiendo la parábola de la levadura en el Evangelio (Lc 13:20-21), la misión de la mujer en la Iglesia es como esa levadura que una mujer toma y guarda en tres medidas de harina, hasta que toda la masa fermenta.
La Semana Española de Misionología nos invita a ampliar el espacio de nuestra tienda, a sentirnos complementarios y a sentarnos a dialogar, pensar, decidir y celebrar juntos, al igual que lo hacían Marta, María y Lázaro en Betania, a las afueras de Jerusalén. Así, podremos descubrir y valorar plenamente el rostro materno de la Iglesia y su contribución fundamental a la misión de la evangelización en el mundo actual.
Laura Díaz, mc






