“Unidas por nuestro carisma comboniano como discípulas misioneras, hacia las periferias existenciales en un camino de reconfiguración” ha sido el lema de este encuentro.
Las participantes a la asamblea, realizada en modalidad hibrida, expresaron su gratitud por el trabajo realizado en las diferentes comisiones durante este año. Con un agradecimiento particular a la comisión de local de reconfiguración local (CLR).
La Hna. Josefina Calle, Superiora Provincial, abrió la asamblea con algunas palabras de ánimo y de agradecimiento por el esfuerzo de todas durante este año tan particular donde se entrelazan dos acontecimientos muy significativos para el Instituto: la celebración de 150 años de fundación y el Capitulo General.
Acto seguido, se trabajó de lleno en las primeras fichas bíblicas a la luz de la Palabra, donde las participantes expresaron lo positivo de experimentar la comunión de corresponsabilidad en el trabajo del equipo de CLR y en la elaboración del resumen integrado de la Provincia. Las hermanas expresaron los siguiente: “Nos hemos sentido reconocidas y reflejadas en nuestro vivir misionero, tanto en lo cotidiano como en los procesos vitales.”
En los días sucesivos, se tomó el tiempo para mirar al futuro de nuestra Provincia, teniendo presente los recursos humanos que tenemos y el único sentir que “somos llamadas a seguir anunciando el Evangelio entre los más pobres y abandonados. Nuestro carisma es vivo y actual. Nos sentimos empujadas a salir hacia las periferias de nuestra realidad: grupos minoritarios, afro, indígenas” palabras expresadas en la asamblea.
Entre los puntos más relevantes se notó la importancia de resaltar el ministerio de la educación formal e informal como instrumento de regeneración de la juventud. El sentir de estar inmersas en una realidad global, con potenciales y vulnerabilidad que vistas a la luz de la fe nos toca y vemos una nueva realidad emergente.
Después de la presentación de los videos preparados por la CLR nos gozamos de ver con un mismo prisma como nuestra visión del carisma a nivel Grupo Inter Provincial (GIP) América está tejido armoniosamente entre los ministerios y la vocación misionera.
Las estadísticas presentadas a nivel GIP nos hablan de una visión de futuro donde las hermanas ancianas siguen siendo un dono transformado que vive intensamente el espíritu de nuestro fundador San Daniel Comboni. Vemos en estas hermanas la experiencia de vida y de fe: “En la vejez seguirán dando fruto”. El ejemplo lo tenemos en Sara que a su vejez engendró a Isaac en un vientre viejo. Isabel concibió a Juan Bautista en su vejez y Dios llevó a Abraham a los 99 años a la tierra prometida y con Sara hicieron una gran nación.
Concluimos siempre en un clima fraterno, sencillo y sincero. El futuro nos abre muchos interrogantes y se ve la necesidad de más formación para seguir caminando juntas y acompañadas.
El símbolo con el que cerramos este momento tan especial para todas fue “el ser una semilla nuevamente sembrada en la tierra de la Congregación y de los pueblos donde nos envía el Espíritu Santo”.
Rosmary Apaza Herrera y María José Carrero Viñas
Misioneras Combonianas en Perú y Ecuador





